Crónica del Festival Intersección A Coruña
Texto escrito por Damián Madera.
Hace una semana ya cuando escribo esto, tuve la oportunidad junto a otros diez fantásticxs compañerxs de formar parte del xurado novo del Festival Intersección, el Festival Internacional de Cine de A Coruña. Un recorrido acompañado por trabajos, café –o energéticas–, y principalmente, dos anuncios que nos sabíamos de memoria ya en las últimas sesiones. Ti que pensas alma miña???? Aunque a veces hablaré directamente de la experiencia del festival, el artículo en su mayoría se centra en proyectos vistos en el festival.
El festival como dice su nombre, es un punto de encuentro entre distintas formas de creación audiovisual, ya sea en cortos, medios o largometrajes, además de distintas instalaciones que formaban exposiciones bastante interesantes. Entre ellas, me gustaría destacar la exposición Órbita galega, mi favorita en lo personal con distintos trabajos que además de hablar del paisaje gallego, reflexionaban en muchos casos sobre la identidad y sobre la añoranza de cuando uno marcha. Si no estoy mal, tanto esta como Todo o que herdamos: un diálogo coa obra de Travis e Erin Wilkerson y Nuclear Family: Fieldwork estarán en la Fundación Luis Seoane hasta el 19/10, cualquiera de las tres recomendadisimas.
Poster de Bomba Bernal (Kamias Overground, 2025). |
Empezando con los proyectos, he de decir que la primera sesión del festival, Internacional 1, nos tomó completamente desprevenidos con Bomba Bernal (Khavn de la Cruz, 2025), un collage de películas bomba, un género cinematográfico filipino producido principalmente entre los 60’s-80’s donde resaltaba su carácter espectacular y erótico. El carácter erótico de estas películas era brutalmente explicito, por lo que el collage pornográfico que nos encontramos efectivamente nos sorprendió, pero no nos encanto. A mí personalmente me parece una película que se contradice y que se queda muy en la superficie al presentarse como una “no-película”, siendo una película que no termina de aprovechar este impulso y que muchas veces creo se pierde en el impacto, más que en la reflexión de la película sobre el género. Esto fuera de que muchas de las imágenes no resultaban muy agradables.
La segunda sesión del festival, Internacional 2, fue más del agrado de todos los del jurado, entrando aquí tres cortometrajes que aún hacía el final del festival serían de nuestros favoritos: Sixty Seven Miliseconds (Antoine Fontaine, Galdric Fleury, 2025), Cuento de una noche de Verano (María Herrera, 2024) y Fear Fokol (Tuva Björk, 2025).
El primero de estos hablaba a partir de imágenes de vigilancia de un caso en el que un policía disparaba a una persona de ascendencia arabe en Francia, lo que más me llamó la atención personalmente es como va mezclando las imágenes de vigilancia y las de animación, hablando mucho sobre la creación de una verdad y como es tan plástica como cortar un plano o como generarla nosotros a través de un ordenador –aunque quizás esta reflexión a partir de la animación en digital sea un poco vieja–.
Cuento de una noche de verano, nos cuenta a partir de una sensibilidad e incluso pasividad tremenda –como indica la directora hacia el final del corto con influencias de directoras como Celine Sciamma– la historia de la primera cita entre Inés y Guille, la cual termina mediante una acción convirtiéndose en una historia de terror, donde acompañamos a Ines a intentar hacer una de las cosas que más le gustan: ver el atardecer. Un cortometraje filmado de una forma hermosa y con un guion impecable. Como última de las destacadas de esta sesión, tenemos Fear Fukol, un cortometraje documental que nos habla sobre los equipos de seguridad sudafricanos y cómo éstos están instauradas de una forma tan natural en la sociedad sudafricana, tanto por quienes trabajan en ello como por quienes lo contratan –en su mayoría, gente de altos recursos–, conformado por imágenes de vigilancia, grabaciones más domésticas y entrevistas, entendemos cómo funciona este mundo y la violencia que implica que esto esté tan instaurado en una sociedad.
Al día siguiente acudimos a las sesiones de Internacional 3 y Galicia 1, como algunas sesiones se solapaban tuvimos que ver algunos de los proyectos fuera de la programación como tal del festival. Sobre este conjunto dedicaré un pequeño bloque, donde adelanto que dentro de estas sesiones hay algunos de mis trabajos favoritos del festival. Aclarar también que la mayoría de secciones tenían un jurado propio, mientras que nosotros teníamos que decidir un premio entre todas las secciones del festival, cosa que agradecemos porque hemos sido quienes probablemente más hemos disfrutado de los trabajos presentados en este, aunque también notamos las consecuencias físicas sobre todo el último día.
Aunque en algunas de esas sesiones estarían varios de mis proyectos favoritos, mi proyecto favorito del festival lo encontré muy temprano en Internacional 3, siendo I accidently stepped on a flower (Eneos Çarka, Stivi Imami, 2024), un cortometraje plenamente digital donde a partir de distintos autores como Deleuze y Guattari, se replantea la conexión entre un estadio abandonado, la figura del espectador, el cuerpo sin órganos y los rizomas que tanto gustaban a estos dos autores. Como persona un poco friki que soy de esto gracias a una profesora de la universidad, verlo retratado de una forma tan bonita me emociono un poco, y no he dejado de pensar en ella hasta ahora.
Poster de I Accidently Stepped on a Flower (Eneos Çarka, Stivi Imami 2025). |
En Galicia 1 encontramos trabajos que fueron de nuestro agrado, siendo yo creo la seguidilla Alboroque (Sabrina Fernández Casas, 2025), Abellón (Fon Cortizo, 2024) y Plumass (Bea Saians, 2025) una de las que más disfrutamos del festival. Hexa (Santiago Berdullas, 2025) por un error de proyección no pudimos verla entera, aunque por lo que vimos del proyecto parecía interesante. De esta tanda probablemente mi proyecto favorito sea Plumass, un cortometraje que reflexiona a partir de conversaciones, gestos y baile sobre el concepto de la pluma y como quizás es algo intrínseco en nosotros aunque se le haya querido dar una connotación negativa. De todos los momentos increíbles que nos regalan las personas tan carismáticas que nos presenta Bea Saians, junto a los bailes de la genial Marcía Vázquez Ramírez, hay uno muy pequeñito que llamó mi atención, un pequeño momento en el cual mientras se realizan movimientos la cámara está desenfocada, sintiendo yo que esta es de alguna forma, una síntesis de la película.
Coloquio posterior a la sesión Galicia 1 con Fon Cortizo, Bea Saians y Santiago Berdullas. Foto: Claudia Berro. Intersección. |
Para no extenderme mucho, Alboroque me capturó por la cercanía a una situación que se vive en Galicia anualmente y que este año ha vuelto a estar muy presente como es el tema de los incendios desde miradas muy cercanas al tema. Abellón, un corto con mucho corazón, no me cautivo, pero sabiendo lo mucho que gustó a compañeros del jurado no quiero no mencionarlo, porque estoy seguro de que así como cautivo a muchos de mis compañeros, puede cautivar a mucha más gente.
Los dos días siguientes fueron un poco más duros, teniendo que estar moviéndonos entre cines durante casi 6 horas con muy poco tiempo entre sesiones. En este caso nos tocaban las sesiones Fulgor 1, Internacional 5 y Galicia 2. Aunque creo que Internacional y Galicia se explican muy bien por sí solas como secciones, aclarar que Fulgor es una sección dedicada enteramente a cineastas jóvenes o que están recién empezando en el mundo audiovisual.
La verdad es que Fulgor 1 nos sorprendió a la mayoría. Algo novo que contar (Paula Pereira, 2025), un cortometraje sobre las primeras veces fue un visionado bastante agradable, siendo un cortometraje con actuaciones geniales y mucha ternura a la hora de filmar. C.O.I.A. (Gala Rodríguez Esteves, 2024) se presenta como un retrato casi cubista del barrio vigués, permitiendo ver el barrio desde varias perspectivas y presentándonos tanto a la vida como a las personas del barrio en un formato de sinfonía urbana. Dentro de esta misma sesión encontramos también la maravillosa y divertida Creo en mucho más que en la magia (Virginia Rita Luengo, 2025), cortometraje que referencia la cultura de los 2000’s con esos chats llenos de colores, creepypastas y nuevas formas de comunicación a distancia, un cortometraje que además de muy divertido, es muy hábil en contar su historia a partir de distintos formatos como lo pueden ser las capturas de pantalla, los videoblogs o narraciones de loquendo.
En Internacional 5, encontraría otro de mis proyectos favoritos del festival, Carta para Elisa (João Eduardo Gama, 2025), un cortometraje que en un formato epistolar inspirado por autores como Proust, me recordó mucho a los planos de otra directora que también maneja de forma increíble lo epistolar, Chantal Akerman –de la cual no descarto escribir algo para subir acá en algún momento guiño guiño–, no únicamente por la referencia más evidente a lo epistolar en su cine que puede ser News From Home (Chantal Akerman, 1976), sino por esa cámara imparable en D’est (Chantal Akerman, 1993) que va capturando todo lo que ve desde distintas perspectivas. News From Home por otra parte fue directamente referenciada por otro director que estaba presente en la sala, Daniel Pérez Silva que presentaba A voz de todas as cousas (2025), un cortometraje donde nos presenta A Coruña desde el punto de vista de una persona que a pesar de tener un tiempo viviendo en la ciudad, aún sigue descubriendo constantemente sus rincones y lugares favoritos a través de la música y el silencio. Ambos proyectos presentan una consonancia en un pase muy disfrutable lleno de imágenes potentes llenas de profundidad y con incluso más contenido del que pueda apreciarse inicialmente -codo, codo-.
Coloquio posterior a la sesión Internacional 5 con Daniel Pérez Silva y João Eduardo Gama. Foto: Marcos Rama Núñez. Intersección. |
En esta misma sesión pudimos ver también La nostra habitació (Jaume Claret Muxart, 2025), un cortometraje filmado de una manera muy precisa con un guion excelente, aunque como entendemos perfectamente, el director no pudo asistir a la presentación por estar presentando su primer largometraje Estrany Riu (Jaume Claret Muxart, 2025). El director en un texto que envió para presentar la película explica que este cortometraje le ayudó mucho para luego seguir con Estrany Riu.
| Poster de Un sueño de una noche (ECAM, 2025). |
Para cerrar este tercer día en la sesión Galicia 2 encontramos a la que fue en general una de las favoritas del festival, Un sueño de una noche (Sandra Iglesias, Claudia de la Iglesia, Barbara Portilla y Marina Fornies, 2024), donde las directoras nos presentan el mundo de Bruno, Elio y Matías, tres chicos que nos cautivaron a todos por el carisma que desprenden y por cómo afrontan la fugacidad del tiempo en sus vidas y culturas a pesar de las dificultades. Tanto es esto que muchas de las personas de la sala pensaron que este trabajo era una ficción, cuando las directoras afirmaron siempre que era un documental y que de hecho muchas cosas que aparecen son improvisadas o surgieron por el contexto de los chicos. Citando a Godard, “los grandes films de ficción tienden al documental, así como todos los grandes documentales tienden a la ficción”. A Un sueño de una noche no le hace falta ser una ficción o un documental para ser un gran cortometraje, lo es por cómo está rodado, montado y por el respeto que se nota en la representación de sus persona(je)s.
| Las directoras Claudia de la Iglesia, Sandra Iglesias y Barbara Portilla presentando la película. Foto: Claudia Berro. Intersección. |
Antes de pasar a las sesiones del último día, haré un breve repaso por aquellas películas a las que no pudimos asistir la mayoría a verlas en sala por tiempo y disponibilidad.
De la sesión Internacional 4 me gustaría destacar Durian, Durian (Nelson Yeo, 2025), un cortometraje divertido que mezcla distintos géneros que me resultó un alivio después de varias tragedias y videos de vigilancia; World at Stake (Colectivo Total Refusal, 2025), un cortometraje grabado enteramente en videojuegos donde me parece hay una reflexión curiosa sobre el espectador y el papel activo del jugador; y The 6th summer (Greta Markurt, 2025), un cortometraje creo que muy cercano para el público joven con una fotografía pastelosa y una melancolía propiamente europea.
| Fotogramas de Durian, Durian (Widewall Pictures PPL, 2025); The 6th Summer (Rosa Lembeck, 2025.) y World at Stake (Total Refusal, 2025. Distribuye Lemonade Films). |
De la sesión Intencional 6, los tres proyectos presentados me parecen muy destacables. Happiness (Firat Yücel, 2025) grabado principalmente a partir de capturasde pantalla, resultó uno de nuestros favoritos, transmitiendo una sensación de hiperalerta muy común actualmente entre varios jóvenes a partir de scrollear durante horas la pantalla. El viento que golpea mi ventana (Emilio Hupe, 2025), un documental donde el autor nos presenta la historia de su familia entrevistandolos a partir de la muerte de su bisabuelo por una enfermedad minera. Finalmente The Orchards (Antoine Chapon, 2025), presenta como una exiliada Siria reacciona ante la reconstrucción de su pueblo en un entorno digital, imaginando como sería, lo que le gustaría ver y recordando cómo era su vida en aquel lugar, además de entrañable, si bien en Sixty Seven Miliseconds decía que la reflexión sobre el uso de la animación y lo real era quizás un poco vieja, es por trabajos como The Orchards, donde mediante la animación digital un pueblo vuelve a la vida y una persona puede volver por un momento a esa realidad, dibujando una barrera cada vez más difusa con las imágenes simulacros.
De la sesión de Fulgor 2, me gustaría destacar O costume do traballo (Luis Morla, 2025), Erosión (Sandra Ricoy Rajoy, 2024) y Algunos recuerdos (no) son míos (Rebecca Tolosa, 2025).
En O costume do traballo, encontramos en formato casi enteramente de entrevistas –ficcionadas o no–, historia sobre las huelgas de Ferrol en el año 72 y los maltratos que sufrieron muchos de los involucrados mientras que recorre el paisaje urbano e industrial de la ciudad.
Erosión es un cortometraje donde se muestran distintas imágenes que se van descomponiendo, otro cortometraje que entre tanto proyecto me dejo respirar un poco, sin escapar de la profundidad que esconde la descomposición de estas imágenes.
Algunos recuerdos (no) son míos, a partir de una imagen que encuentra una archivista, explora el archivo del Centre de documentació de Ca la dona de una forma muy sensible reivindicando la lucha de las mujeres en Cataluña durante la década de los 70’s, y a su vez, creando dos obras nuevas que funcionarán ahora como archivo de este, el documental y un collage con distintas imágenes creado por varias de las archivistas.
| Fotogramas de Erosión (Sara Ricoy Rajoy, 2025) y Algunos recuerdos (no) son míos (CCCB, 2025). Poster de O costumo do traballo (La Machina, 2025). |
Ahora sí, llegamos a las últimas sesiones del festival. Conformadas por las sesiones de Internacional 7, Internacional 8 y Galicia 3.
En internacional 7 encontraría una seguidilla muy curiosa de cortometrajes, en A Solidão dos lagartos (Inês Nunes, 2025), Una trabaja, la otra no (Maider Fernández Iriarte, 2024) y Everything is Right Before (Jenni-Elina Von Bagh & Anna Antsalo). Aunque la sensibilidad y belleza de Bariazioak (Lur Olaizola Lizarralde, 2025) ya me había gustado mucho, que estos tres vinieran seguidos me gustó mucho y genero probablemente mi sesión favorita del festival.
En A solidão dos lagartos encontramos a dos grupos de personas muy diferenciadas: quienes disfrutan de este paraíso lleno de sales bajo el sol, y quienes trabajan en él, diferenciando bien las jerarquías entre ambos. Encontré en esta película muchos ecos con La Ciénaga (Lucrecia Martel, 2001), sobre todo por los cuerpos de las personas que iban como extranjeros a la isla, de alguna forma entre estas jerarquías prevalece también una decadencia y una sensación de descanso en la que los personajes intentan huir de sus vidas cuando cae la noche. Uno de mis proyectos favoritos del festival, con una fotografía calurosa que comprende tanto a quienes trabajan como a quienes están ahí para descansar.
Una trabaja, la otra no, por otra parte, no esconde nada en cuanto su primicia y título: en la película una trabaja y la otra no. Aquí encontramos otro tipo de jerarquía, el de la cámara, quizás uno de los más peligrosos. Dentro de la misma película se menciona una cita de Mariano Llinas y como trabaja la producción, donde menciona también la forma en que los productores eran quienes aparecían al final de los créditos en el cine clásico de Hollywood, y como el productor era la figura relevante en los créditos sobre el director. En este caso, este poder lo vemos cuando la chica que no trabaja manda a su pareja a trabajar delante de la cámara para que puedan tener su cortometraje, un cortometraje que ya sea por sus planos, esta pequeña reflexión en clave casi de comedia o su sonido que parece extraído directamente de la cámara, se muestra como un cortometraje imperfecto, pero que disfrute mucho justamente por esto. Puedo entender la obsesión detrás de las películas perfectas y detrás de que lo técnico esté bien, así como entiendo que a mucha gente no le sea del agrado, pero a veces ver que una pareja puede grabarse con una cámara y grabar un cortometraje por el único placer de querer hacerlo, me alivia y en cierta parte me emociona.
Por otra parte, Everything is right before se presenta como una performance en la cual una actriz tiene que ir ajustándose cada vez más a lo que plantea la directora del cortometraje. Hanna Raiskikinmäki interpreta casi de una forma naif distintos gestos, estereotipados o personajes que se le indican, haciendo casi burlas de ellos constantemente, mientras cada vez adapta las acciones de una forma distinta, a veces queriendo escapar de las garras de la directora. Todo lo que hace este personaje de alguna forma resulta real, porque ella lo comparte con nosotros e indica que existe, porque le vemos interactuar con esos objetos, muchas veces imaginarios. Es quizás el más evidente entre esta seguidilla de proyectos, aunque me parece también una buena conclusión a estos tres cortometrajes donde las relaciones de poder están indirectamente conectadas.
Poster de Real Faces (Mirage Films, 2025. |
Cerrando la sección Internacional, nos tocaría esta vez un largometraje en Internacional 8, Real faces (Leni Huyghe, 2025), donde nos sumerge al mundo de Julia (Leonie Buysse), una directora de casting que tiene que lidiar con iniciar una nueva vida junto a su nuevo compañero de piso Elliott (Georges Ocloo) y a un proyecto dirigido por un Yoann Blanc posesivo y cerrado a la idealización de su trabajo. Más allá de su retrato realista y sin prejuicios de la profesión y del mundo del cine, tiene una imagen preciosa y unos personajes muy bien construídos dentro de la sencillez de su relato y la complejidad de sus caras. Uno de los trabajos que más gustó del festival –tanto que ganó dos premios en este–, y aunque yo no encuentre la fascinación que encuentran muchas de las personas que la vieron, no quiero dejar de mencionarlo.
Cerrábamos Galicia 3 con todo, con una película completamente avasallante filmada durante 15 años, con una grandeza y una cercanía tal que nos emocionó a todos, incluso a quienes ya la habían visto. Deuses de pedra (Iván Castiñeira, 2025) se presenta de una forma mítica entre la frontera entre Portugal y Galicia, en un pueblo rural donde a partir de una familia que se va desarmando poco a poco, vemos todas las consecuencias del abandono de lo rural. Un abandono latente desde que cierran el único colegio de la ciudad y que es más evidente desde que se van las personas por trabajo o estudios. Ya sea por su cercanía o una construcción de imágenes completamente sincera, Deuses de pedra nos impactó y emocionó a todos por igual, siendo finalmente una de las favoritas del festival también.
Fotograma de Deuses de Pedra (Amateurfilms, Primeira Idade, Rua Escura, Promenons-nous dans les bois, Iván Castiñeiras Gallego, 2025). |
Fue terminar Deuses de pedra y comenzar el delirio colectivo que no sabíamos del todo cómo afrontar: tener que dar un premio y una mención especial. Todo lo que habíamos visto en 4 días resumido entre una mesa y cervezas. Finalmente el premio fue a Un sueño de una noche y la mención especial a Deuses de pedra, después de un gran rato de delirio colectivo. No se me va a olvidar el momento en el que nos enteramos que el jurado de Galicia había premiado ambos proyectos al revés.
Respecto a los proyectos del festival esto es todo, la gala estuvo bien yo creo que las galas deben ser como lo fue la de este festival: yendo al punto sin dejar de ser entretenidas. Además nos hizo mucha ilusión ver la reacción de las directoras de Un sueño de una noche al ganar el premio.
Antes de finalizar este artículo más largo de lo que pensaba –perdón–, quiero agradecer al Festival y a su equipo, y sobre todo a Sara Ferro por la oportunidad de ser parte del xurado novo, como comenté al principio, a pesar del delirio, es una experiencia con la que me quedaré siempre por cómo se dió y sobre todo, por las personas que conocí en el festival, un festival que creo necesario por el acercamiento a distintas formas de creación que aparecen en él.
A Alba, Alberto, Blanca, Clara Daniela, Diego, Dionys, Martín, Nerea y Sara, gracias. Son todos personas increíbles con las que a pesar de estar tanto tiempo, me quedan ganas de estar aún más, todos con una visión tan única sobre el cine que hicieron muy entretenida cualquiera de las conversaciones que tuvimos. Siento que he tenido mucha suerte compartiendo estos momentos con ustedes.
Ahora sí, cierro con mis 15 proyectos favoritos del festival. Muchas gracias por leer y a los chicos de Tercera Fila por el espacio. A ver si nos vemos pronto en la tercera fila…
1. I Accidently Stepped on a Flower (Eneos Çarka, Stivi Imami, 2024).
2. A solidão dos lagartos (Inês Nunes, 2025).
3. Deuses de Pedra (Iván Castiñeira, 2025).
4. Carta para Elisa (Joao Eduardo Gama, 2025).
5. Sixty-Seven Miliseconds (Antoine Fontaine, Galdric Fleury, 2025).
6. Exposición Órbita Galega (Proyectos destacados: Gardar, recuperar, arquivar_destruir (Silvia García Gonzáles, 2025), Adentro [planta híbrida latendo] (Antía Iglesias, 2025), Ballet Aquatique (María X. Fernández, 2025)).
7. Sueño de una noche (Sandra Iglesias, Claudia de la Iglesia, Barbara Portilla y Marina Fornies, 2024).
8. Cuento de una noche de verano (María Herrera, 2024).
9. La nostra habitació (Jaume Claret Muxart, 2025).
10. Algo novo que contar (Paula Pereira, 2025).
11. Happiness (Firat Yücel, 2025).
12. Algunos recuerdos (no) son míos (Rebecca Tolosa, 2025).
13. Plumass (Bea Saians, 2025).
14. The Orchards (Antoine Chapon, 2025).
15. Creo en mucho más que en la magia (Virginia Rita Luengo, 2025).



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