Crítica: NAZA (Yuval Abraham, Rachel Szor, 2026)
Tras ganar el premio del Jurado en el pasado Festival de Venecia, y su paso por el de San Sebastián —donde no pude verlo debido a una necesidad de retrasar y mover sus sesiones, supuestamente por algún error técnico que ponía en peligro a alguno de sus participantes—, Naza ha logrado estrenarse en más de 100 cines de España, ya con sus directores amenazados por el gobierno israelí. La película es un documental grabado en secreto sobre las azoteas de Tel Aviv, que muestra las entrevistas con 24 testimonios en total —entre soldados y agentes de inteligencia de Israel—. Los directores Yuval Abraham y Rachel Szor son los decididos a dar la cara en él, mientras la voz e imagen de los testimonios son moduladas, oscureciendo su rostro para mantener su anonimato mientras confiesan y revelan detalladamente el funcionamiento del sistema tras el genocidio en Gaza —r esulta en un visionado bastante importante para aquellos que siguen hablando de un conflicto, o una guerra. Los entrevistados confie...




