Festival de Roma: Días 5, 6 y 7
2000 Meters to Andriivka (Mstyslav Chernov, 2025). Escrito por Héctor Sosa:
Totalmente conmocionado con 2000 meters to Andriivka, es impresionante como ha evolucionado el concepto audiovisual en los últimos años. Osea en cualquier otro momento hubiera sido impensable hacer un documental de esta fidelidad y separar el documental del propio rodaje, es decir aquí lo que se corta es pura decisión de montaje no una imposibilidad física de grabar en dichas condiciones.
Las cámaras cada vez son más pequeñas y significa menos el acto de grabar en sí, el acto físico. Como se menciona en la misma película, con comentario por encima del director a posteriori: “hay veces que me desentiendo de la conversación por la alerta y el miedo que me provoca la artillería, pero la cámara sigue documentando”. Que una persona se meta con cámaras y participe en una misión de guerra real, con gente que muere y destrucción real es algo difícil de digerir y cuando uno se enfrenta a este filme acaba arrollado por el poder psicológico que tiene el POV y saber que es una escaramuza real. Pasar por encima de soldados muertos anónimos y saber que es un soldado real, una persona real muerta en combate.
La película posee un comentario de empatía y antibelicismo precioso, haciendo hincapié en el por qué se lucha y la falta de sentido de la guerra. Adriivka es un pueblo, pero cuando llegan solo es un nombre, ya no queda nada. Siempre se podrá reconstruir pero al final lo único que perdurará para siempre es el nombre, la identidad.
Federico Fellini: Fabbricante d'Illusioni (Donatella Baglivo, 2025). Escrito por Manex Martínez:
Que en Italia se mantenga un recuerdo más latente por las figuras cinematográficas que en España es una evidencia que basta notar con pasear por cualquiera de las calles de Madrid en busca de un cartel de Berlanga.
Desconozco si esta nostalgia tiene su fruto en una añoranza colectiva por los tiempos pasados en general —que quizá pudiera esclarecer su situación política actual— o por el mero medio en particular, aunque sospecho la primera.
En cualquier caso, Federico Fellini: Fabbricante d'Illusioni es uno de los numerosos homenajes que se están efectuando en el festival de cine a figuras pasadas (Kurosawa, Pasolini, Rossellini), y, por mucho que ya se haya dicho del regista de "8½", "La Dolce Vita" y "Las Noches de Cabiria" —por mencionar tres de sus filmes— uno siempre encuentra en esta clase de tributos un entrañable motivo para sentarse a escuchar a figuras trascendentales de la historia de nuestro cine hablar de —como afirma alguno de ellos— el director más importante de la segunda mitad de siglo junto a Akira Kurosawa e Ingmar Bergman.
El intimismo del relato, que se centra en la personalidad y extravagancia de Fellini más que en su cine —aunque sin olvidar este—, llega a conformar un documento a mi juicio bastante triste de la vida del autor italiano, pues la distancia —como se la quiera apellidar— entre este e interlocutores parece insalvable.
El tema del artista y su relación con la sociedad, que ya comentaba en El Rayo Verde, es tratado con la honestidad que le pueden conferir las personas más cercanas al mismo. Creo que la sala lo ha recibido con la misma tristeza y eso ya es algo cuando tanto se ha dicho de un autor. Imprescindible.
Nouvelle Vague (Richard Linklater, 2025). Escrito por Héctor Sosa:
La review de esta película está totalmente sugestionada a el gran disfrute que he sentido viéndola, no quiero engañar a nadie. Nouvelle Vague no es una gran película, pero -y sobre todo tras escuchar las palabras del propio Linklater justo antes de la proyección- me da la sensación de que no le apetece serlo. Linklater hablaba sobre cómo lo que él más disfruta de su trabajo es el rodaje, hacer cine y con quien lo haces. Que está enamorado de aquellos -en sus palabras- locos que se aventuran a lo que supone hacer cine.
Por ello, esta película es un regalo a la gente que ama el cine, a los cinéfilos. No por nada coges la etapa cinematográfica más venerada de la historia y probablemente sí, de las más prolíficas en calidad, pero al fin y al cabo se trata del primer momento donde el cine es realizado por cinéfilos, por gente que ama las películas y no tiene mejor argumento para expresar su opinión y devoción por ellas que haciéndolas.
No por nada la película cuenta con un sinfín de personajes axiales en el desarrollo de la nueva ola francesa, los cuales son introducidos formalmente con un retrato en movimiento y sus nombres antes de participar en la escena pertinente. Además de que todos los personajes son caricaturas de sí mismos, una píldora pequeña que resume la forma de entender el cine que tienen, como Rohmer que en 5 minutos de metraje la palabra que mas repite es “moral” o los legendarios directores Melville y Bresson. ¡Que hasta vemos un poco del rodaje de Pickpocket por el amor de Dios!
En fin, la película es divertida y disfrutona a mas no poder, la sala no podía parar de reír con Godard y sus pedanteadas histriónicas -todos queremos ser Godard y nos jode- y en general con un sentimiento universal de todas las personas que es el disfrute y el morbo de ver las bambalinas o más elementos sobre algo que ya conoces y te gusta. Todos queremos ver a Godard hablando en su día a día de rodaje de Al final de la escapada, es el fetiche cinéfilo final. Linklater nos quería hacer disfrutar y lo consiguió, a mi me da igual que no sea una obra maestra o una gran película o bla bla bla…
Hamnet (Chloé Zhao, 2025). Escrito por Héctor Sosa:
Hay que felicitar a Chloé Zhao por esta película, para mi de lo mejor del año sin duda y espero que la gente vaya en masa a verla porque lo merece. Para mí, la película está muy bien balanceada en el sentido que llega a unos puntos bastante altos en casi todo lo que se propone y creo que en el objetivo concreto de la película poco se puede hacer mejor. La película es sencillamente una gran historia que avanza sin detenerse a través de pura emoción, no hay grandes cambios ni espectacularidad, sino un detenerse en la vida de unos personajes con sus emociones a flor de piel que no puede parar de evocar al espectador su más sincera atención y conmoción. Eso se consigue gracias a las actuaciones del año: Jessie Buckley y Paul Mescal. Llevan la carga de la película por completo, toda la tragedia se manifiesta y revela a partir de ellos, sin dejar de mencionar las actuaciones infantiles que son increíbles, en general están todos pletóricos. Sobre todo, hincapié en Buckley que es capaz de realizar una actuación desgarradora, formas de representar ciertos elementos como el parto o la pérdida de un hijo para una madre que provienen de las vísceras de la mujer, que solo una mujer y en concreto una madre podrían llegar siquiera a acercarse a entender.
No quiero hacer destripe de ningún tipo, pero solo mencionar que el otro gran punto de la película es que no se trata de un culto a la personalidad de Shakespeare, de hecho, no es el protagonista ni tiene el mayor tiempo en pantalla en absoluto. Narrativamente igual, un recurso potente es que el nombre “William Shakespeare” no es mencionado hasta los últimos quince minutos de película. Es una historia sobre una familia, una, concreta. La historia sobre la pérdida, la maternidad y el duelo.
No quiero decir nada más simplemente vayan a verla, estoy seguro de que no dejará indiferente a nadie.
Temps Nouveaux (François Caillat, 2025). Escrito por Manex Martínez:
Se sirve de una trasposición de la ópera para relatar los cambios materiales —e ideológicos— en la población francesa de Villerupt. La música da la impresión de que no se encuentra a la altura de un relato, que por lo operístico tal vez pierda su fuerza política.
La decisión que más me ha llamado la atención —y creo que es por donde tal vez pudiera haberse orientado su director— ha sido la demora en el reencuadre de una cerveza, que ya es bastante.
Esta Isla (Cristian Carretero, Lorraine Jones, 2025). Escrito por Héctor Sosa:
Muy frío con la propuesta puertorriqueña Esta Isla, siento que aspira a ser algo que no es. Intenta ser una película profunda y es un cliche constante. Yo entiendo que en el contexto cultural de puerto Rico actualmente se hagan películas que intenten mostrar la esencia del puertorriqueño en contra de la gentrificación y su falta de autonomía como estado frente a Estados Unidos. Mostrar sus problemas con la violencia surgida de la pobreza, los apagones constantes, etc… Pero no es el que sino como lo representas y la película es floja. Es floja en las actuaciones, es floja en guion ya que muchas cosas se solucionan u ocurren porque sí y la mayoría no son muy creíbles. La fotografía es normal, tiene algún recursillo de forma interesante, pero gotitas en una lluvia de mas de hora y media. En general venia con expectación para ver que tenia que ofrecer el cine caribeño al que le tengo mucho respeto y acabé bastante frío.


Comentarios
Publicar un comentario